Unión del Barrio Convoca Una Conferencia Nacional Sobre El Tema De La Mujer

El sábado 22 de febrero de 2020, un total de 27 delegados que representan a todos los sectores de nuestro trabajo se reunieron en el centro de Los Ángeles para organizar una Conferencia Nacional sobre el tema de La Mujer y avanzar en la práctica y visión de nuestra organización en torno a tres temas principales:

  1. Combatir toda manifestación de sexismo, misoginia y patriarcado dentro de nuestra comunidad y nuestro movimiento,
  2. Reclutar, retener y apoyar el desarrollo de liderazgo revolucionario de Mujeres, y;
  3. Reactivación de nuestro proyecto de Mujeres, Comité de Mujeres Patricia Marín.

Esta Conferencia representó la culminación de meses de diálogo interno y discusión política que representa nuestra comprensión colectiva de la naturaleza del patriarcado; así como  estrategias para luchar contra ello en nuestra comunidad.

En ocasión del Día Internacional de las Mujeres Trabajadoras, Unión del Barrio ofrece parte de las palabras de apertura entregada al pleno de Conferencia por la Comisión de la Mujer de Unión del Barrio.


En nombre del Comité Central y la Comisión de la Mujer, bienvenidos a la Conferencia Nacional 2020.

Queremos comenzar compartiendo nuestras más profundas gratitudes por el Comité Local Patricia Marín por todo su apoyo para reunir este espacio. Gracias por asegurarnos de tener un espacio y los recursos para tener un día productivo y llevar con nosotras propuestas y recomendaciones que nos oriente en el que hacer.

También nos gustaría honrar y reconocer a las valientes mujeres militantes de Unión del Barrio que expresan un profundo amor por nuestro pueblo y todas las comunidades oprimidas, que a través de su compromiso revolucionario nos acerca a dedicarnos a la lucha por la autodeterminación para los pueblos del mudo.

En la actualidad, las mujeres representan más de la mitad de la militancia de Unión del Barrio, así como más de la mitad de los puestos de dirigencia. Como mujeres de Unión del Barrio, estamos trabajando para construir un partido obrero que refleje nuestros principios y valores de justicia social, autodeterminación y liberación nacional.

Han pasado más de 10 años desde que organizamos una Conferencia Nacional sobre el tema de La Mujer. Compartimos eso para ser crítico pero también realista e intencional con nuestro tiempo aquí hoy. Esta conversación y, lo que es más importante, el plan de acción que esperamos desarrollar hoy es una prioridad. Nuestro movimiento y nuestras comunidades exigen que lideremos para desafiar el patriarcado y la violencia hacia las mujeres, pero específicamente las mujeres indígenas que somos.

En México, 10 mujeres son asesinadas todos los días. Los asesinatos no tienen límite de edad y no se limitan a actos de violencia espontaneo. El reciente asesinato de Ingrid Escamilla y Fátima, de 7 años, destaca que las mujeres y las niñas no están seguras en espacios públicos o privados. ¿Cuál es la respuesta pública? En lugar de destacar la indignación y los esfuerzos de organización de las comunidades para combatir la violencia, los medios de comunicación sensacionalizan los asesinatos y deshumanizan a las víctimas publicando fotos de cuerpos mutilados en las redes sociales y en las portadas de los periódicos. Nuestras comunidades se están volviendo insensibles a la violencia y a menudo ignoran los actos con una normalización de este tipo de violencia.

Las mujeres de todo el mundo han experimentado la represión más terrible imaginable. La violación y otras formas de violencia de género se utilizan como armas, para obtener el control físico de la tierra y los recursos, y para imponer el control psicológico de los miembros de la comunidad a través del terror, el miedo y el trauma. En una escala global sin precedentes, las trabajadoras de las industrias de la hostelería, la limpieza, la agricultura y la manufactura experimentan altos niveles de acoso sexual, agresión y explotación laboral. Dentro de los Estados Unidos, esta forma de represión de género se ve fácilmente en cómo las mujeres indocumentadas son aterrorizadas en silencio después de que los empleadores amenazan con reportarlas a ICE para su deportación.

La subyugación de las mujeres de raza sirve a una parte importante de la opresión general de nuestro pueblo y se ha convertido en un pilar fundamental para sostener el capitalismo y el imperialismo en toda América y el mundo. Por eso es el deber de las mujeres luchar en solidaridad con nuestras hermanas de clase. La verdadera liberación no puede tener lugar hasta que todos los sectores de La Raza sean libres, y esto es especialmente cierto para las mujeres que constituyen un gran porcentaje de cada sector productivo de la economía global. Por lo tanto, reconocemos que el sexismo y el machismo son rasgos burgueses y contrarrevolucionarios que deben ser completamente rechazados y anulados para que cualquiera de nosotros gane la libertad. Sin la plena participación y liderazgo de las mujeres en las organizaciones revolucionarias, no habrá victoria en la lucha revolucionaria.

Reconocemos que el patriarcado es un pilar del imperialismo capitalista y se impone a nuestras comunidades a través de un proceso de colonización y subyugación. No descansaremos hasta que cada mujer tenga los derechos y recursos para autodeterminar sus vidas y las vidas de sus familias y comunidades. No descansaremos hasta que cada mujer tenga los derechos y la dignidad para decidir cuándo, cómo, y si es que quiera ser madre. Reconocemos el papel nocivo que juegan las estructuras sociales como el patriarcado y la misoginia en la vida de las mujeres de todo el mundo; pero sabemos que nuestra lucha no es contra nuestros camaradas varones. Reconocemos cómo el machismo también daña a nuestros padres, hijos y hermanos.

No queremos idealizar nuestro movimiento porque también reconocemos el trabajo que se debe hacer dentro de todos nosotros para desmantelar una mentalidad colonizada y la forma en que el sistema se beneficia de la subyugación del otro. Debemos organizarnos incansablemente y luchar interna y externamente para forjar otra realidad. Debemos combatir las opresiones internas como la transfobia, la homofobia, la misoginia y la lucha contra los prejuicios étnicos, porque la verdadera liberación no puede ocurrir hasta que todos los sectores de nuestras comunidades sean libres.

Es nuestro deber como militantes desmantelar los sistemas de opresión y crear un mundo donde las mujeres prosperen y ya no tengan que luchar para sobrevivir. Debemos desafiarnos a nosotras mismas para imaginar cómo es nuestra liberación como comunidades de la clase trabajadora y de color;  y hacer realidad esa visión. La conferencia de hoy es la continuación del compromiso de nuestra organización con la liberación de las mujeres y de todas las personas amantes de la libertad.

¡Sin las Mujeres no hay Revolución!


Unión del Barrio invita a nuestra comunidad a una discusión sobre el Día Internacional de las Mujeres Trabajadoras.

Como mujeres de la clase trabajadora, estamos decididas a garantizar que nuestras familias no sean sistemáticamente separadas por las políticas nacionalistas blancas implementadas por ambos partidos políticos (demócratas y republicanos). Tenemos claro que solo construyendo un movimiento para la autodeterminación podemos realmente liberarnos de las leyes coloniales que nos relegan a nuestra clase trabajadora como mano de obra barata y desechable.

¡Invitamos a todas las fuerzas honestas y miembros de la comunidad a unirse a nosotros a medida que avanzamos en una estrategia de autodefensa a nivel comunitario y protegemos la integridad de nuestras unidades familiares del terror de la migra!