Unión del Barrio Condena el Despliegue de Tropas Militares en la Frontera Sur con México, Frontera Impuesta por EE. UU.

¡Somos Un Pueblo, Sin Fronteras!

No reconocemos la frontera impuesta por los imperialistas estadounidenses.

Al desplegar su ejército en la frontera sur para apoyar a la fuerza policial anti-mexicana conocida como la Patrulla Fronteriza de los Estados Unidos y su contraparte criminal el departamento de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), la administración Trump ha expuesto la verdadera naturaleza de la crisis imperialista de los Estados Unidos. Pero mientras denunciamos las payasadas reaccionarias de Trump, también entendemos que su política de militarización de la frontera es un reflejo del consenso que existe entre los dos partidos políticos del poder imperialista: republicanos y demócratas.

Nunca debemos olvidar que las intervenciones militares de los Estados Unidos en Guatemala (1954), El Salvador (1980-1992) y Honduras (2009) asesinaron a cientos de miles de nuestros pueblos, devastaron a generaciones de pueblo perteneciente a la clase trabajadora de esos países y desgarraron la capacidad de éstos  para gobernar bajo sus propios intereses, proveer bienestar para su propia gente y auto-determinar su propio futuro. En todas partes, donde el imperialismo estadounidense mete sus garras, deja a su paso la destrucción, el caos y la muerte.

Como si desestabilizar  gobiernos  no fuera suficiente, los acuerdos comerciales capitalistas de Estados Unidos y sus políticas de libre comercio de América del Norte y Centroamérica imponen los mercados laborales más explotadores de todo el continente, generando niveles grotescos de desigualdad social en toda Nuestra

América. Estos acuerdos requieren recortes en el bienestar social, recortes en la educación, recortes en la atención médica y el surgimiento de una clase dominante “vendida” en América Latina la cual se  apresura a comprar segundas residencias en Miami e invertir sus ganancias en los EE. UU. El beneficiario directo de la pobreza masiva, la desigualdad y la inseguridad en Nuestra América es la sociedad de consumo capitalista de Estados Unidos.

La persecución, criminalización y encarcelamiento masivo de nuestros hermanas y hermanos migrantes, inmigrantes y refugiados es una política manufacturada de contención de personas y población con un interés central, que genera ganancias para las corporaciones privadas que participan en la creación de sistemas e instituciones que aterrorizan estos sectores de nuestra comunidad. Este sistema capitalista parasitario es el que impulsa el éxodo masivo y por esto condenamos los crímenes que se cometen contra nuestro pueblo, entre ellos: la separación de familias, los campos de concentración en las bases militares, los centros de detención con fines de lucro, la vigilancia del Estado, las empresas de servicios telefónicos parasitas y todas las entidades y leyes que humillan y degradan nuestra condición de seres humanos.

Desde la fundación de Unión del Barrio, hemos reconocido que la frontera política establecida en 1848 por el gobierno colonizador de los Estados Unidos es una frontera política ilegítima que ha despojado a los nativos de nuestro histórico  e irrefutable derecho de reclamar nuestras tierras y territorio. Las leyes coloniales creadas por el Congreso nacionalista blanco de los Estados Unidos sobre nuestras naciones y pueblos nativos se han impuesto para justificar el robo de nuestro territorio. Todas las leyes de inmigración son leyes coloniales contra naciones nativas que han habitado y migrado a través de este continente durante milenios. Rechazamos las fronteras coloniales que nos relegan como extranjeros en nuestra propia tierra.

Unión del Barrio se compromete a organizar a nuestro pueblo en su legítima defensa y construir poder desde abajo para poner fin a este asalto criminal y genocida al derecho de nuestra gente a cruzar estas fronteras caprichosas que sólo están diseñadas para defender los intereses y la riqueza de la clase dominante.

También declaramos que apoyamos el derecho de nuestra pueblo a crear organizaciones revolucionarias que puedan alzarse contra los gobiernos asesinos y corruptos de Nuestra América y que apoyamos una Nuestra América unida y socialista. No solo condenamos el despliegue de tropas en la frontera sur con México, sino que también todas las intervenciones de Estados Unidos en México, Centro y Sudamérica.

¡EE. UU. Fuera de Sudamérica! ¡EE.UU. fuera de Centro América! ¡EE.UU. fuera de México!

¡SOMOS UN PUEBLO, SIN FRONTERAS!

25 de octubre de 2018