Las Mujeres, Las Niñas y Los Niños Deberían Estar Más Seguros DENTRO Del Movimiento; Es Responsabilidad de Todos Nosotros Hacerlo Realidad

Declaración de Unión del Barrio sobre los crímenes y la corrupción de César Chávez.


Unión del Barrio condena los imperdonables crímenes y corrupción de César Chávez. También reconocemos la profunda valentía de las sobrevivientes que dieron un paso al frente para contar sus experiencias de violencia y abuso. Al decir la verdad, estas mujeres no solo han enfrentado la injusticia, sino que también han abierto un camino digno de agencia individual y sanación para cada mujer y niña que aún sufre en silencio. Por respeto y porque les creemos, por ahora, no haremos comentarios públicos sobre el comportamiento de Chávez. Nuestra intención es brindar un espacio para que las sobrevivientes puedan procesar estas experiencias traumáticas. Dirigiremos las solicitudes de comentarios públicos a la fundación de Chávez y a la UFW (el sindicato co-fundado por Chávez).

Unión del Barrio también denuncia a aquellas personas que conocían estas verdades, pero decidieron ocultarlas y, con ello, permitir estos actos imperdonables, especialmente los cometidos contra niñas. Es probable que el día de hoy sigan con vida un buen número de personas que estaban al tanto de lo que sucedía y que deliberadamente han ocultado —o siguen ocultando— pruebas de estos abusos durante décadas. Aunque sus identidades permanezcan ocultas indefinidamente, sabemos que la historia también los juzgará a ellos. Debemos aprender de estos momentos y hacer todo lo posible por rectificar las contradicciones históricas que han afectado y siguen afectando a nuestro movimiento. Ningún movimiento está protegido al encubrir a abusadores y pedófilos. Estos problemas también reflejan cuestiones más profundas arraigadas en el condicionamiento colonial-patriarcal, que fomenta comportamientos individualistas, dañinos y explotadores que históricamente se han utilizado para mantener el poder sobre otros, especialmente sobre mujeres y niñas/os.

No debemos ceder a la tendencia de hacer declaraciones públicas apresuradas que busquen establecer grados de pureza moral o política. En cambio, escucharemos a nuestra militancia, la mayoría mujeres, y a nuestra comunidad. Basándose en revelaciones recientes directamente de las víctimas, Unión del Barrio está de acuerdo en eliminar el nombre y la imagen de Chávez de días festivos, murales, monumentos, calles, escuelas y cualquier otra forma de arte público y conmemoraciones. Asimismo, no apoyamos que se exalte a otros individuos que hayan formado parte del liderazgo pasado o actual de la UFW para dar nombre a espacios públicos. Sí apoyamos destacar a las decenas de miles de trabajadores agrícolas, organizadores y voluntarios que construyeron un movimiento global en defensa de nuestra gente de clase trabajadora. Unión del Barrio también eliminará la imagen de Chávez de las pocas instancias en las que aparece en nuestros materiales organizativos.

El Programa Político de Unión del Barrio dice lo siguiente:

Lo fundamental para cualquier organización revolucionaria y movimiento social consciente es la absoluta autodeterminación económica, política y social de las mujeres. Los ejemplos revolucionarios de las luchas populares en Chile, Cuba, El Salvador, México, Nicaragua y Vietnam nos enseñan que la liberación de la mujer es una parte esencial de la liberación nacional y de clase. Unión del Barrio insiste en que sin la participación y el liderazgo de las mujeres revolucionarias, no habrá victoria en la lucha revolucionaria.

“En su forma actual, el orden global capitalista e imperialista-colonial sobrevive en un pedestal de patriarcado desenfrenado y misoginia. Como resultado, las mujeres de todo el mundo sufren la represión más terrible que se pueda imaginar. La violación y otras formas de violencia de género se utilizan como armas y productos para imponer el control psicológico de las comunidades a través del terror, el miedo y el trauma. En una escala global sin precedentes, las trabajadoras de las industrias del turismo, la limpieza, la agricultura y la manufactura experimentan algunos de los niveles más altos de acoso sexual, agresiones y explotación laboral. Dentro de los Estados Unidos, la represión de género de las mujeres se ve más claramente cuando los empleadores aterrorizan a las mujeres indocumentadas con amenazas de deportación cuando estas mujeres se resisten a su explotación.

“Debemos trabajar para aplastar todas las formas de opresión y tendencias reaccionarias. Debemos defendernos y defender a nuestras comunidades de los ataques de la supremacía blanca. No permitiremos que nadie imponga más trauma sobre nuestra comunidad. Desafiaremos las tendencias patriarcales generalizadas en nuestras comunidades que están arraigadas en retrógradas tradiciones culturales y religiosas. El sexismo y el machismo son rasgos burgueses que deben ser rechazados por completo y anulados para que cualquiera de nosotros pueda ganar la libertad. Debemos combatir activamente el sexismo en todas sus formas y manifestaciones, tanto dentro de nuestro movimiento como a través de nuestras comunidades.

“Nuestra lucha es parte de una lucha global de mujeres audaces y valientes que lideran el mandato de desmantelar y destruir la fuente de nuestra subyugación colectiva: la supremacía capitalista-imperialista blanca y la explotación de nuestros cuerpos y de nuestras tierras. Como militantes de Unión del Barrio, estamos trabajando para construir un partido revolucionario que promueva nuestros intereses de justicia, autodeterminación y libertad. Afirmamos que todas las personas merecen el derecho de tomar decisiones dignas sobre sus cuerpos, la sexualidad y la salud de nuestras familias y comunidades. Exigimos una absoluta igualdad económica, política, cultural y social porque la verdadera liberación no puede existir hasta que todos los sectores de La Raza sean libres. En el centro de nuestra lucha por la autodeterminación está la capacidad de las mujeres para auto determinar su propio futuro, y medimos nuestro éxito hacia el logro de la liberación por la cantidad de mujeres que pueden tomar decisiones autónomas sobre sus cuerpos.”

Como pueblo y como movimiento, no debemos sentirnos colectivamente responsables por el imperdonable comportamiento de Chávez. Las acciones de una persona no definen un movimiento, ni lo harán jamás. Chávez desempeñó un papel fundamental en la organización de un movimiento transformador y de base de trabajadores agrícolas, pero no fue ni un santo ni un superhéroe que lo construyó por sí solo. Quien intente individualizar las virtudes del movimiento y, al mismo tiempo, colectivizar los pecados de su liderazgo, está completamente equivocado. Ese tipo de ataque es la forma en que opera el Estado colonial cuando busca socavar y desmoralizar un movimiento. Así es como los colonizadores racionalizan la colonización. Solo la responsabilidad colectiva puede sofocar los impulsos reaccionarios de los abusadores entre nosotros. Además, las redes sociales no ayudarán a sanar las heridas causadas por estos crímenes; sólo el trabajo diario de autodefensa en nuestros barrios, defendiéndonos activamente de los ataques constantes, puede ser la medicina para este tipo de veneno. En cambio, los algoritmos de las redes sociales amplifican la incitación a la ira para normalizar los valores y las peores tendencias individualistas de la cultura de “celebridades” e “influencers”.

Como Unión del Barrio, nos basamos en una lucha colectiva que rechaza el “caudillismo” y la exaltación de cualquier individuo por encima del pueblo. Nuestro compromiso es con el liderazgo, la dignidad y el poder de la comunidad en su conjunto, donde la rendición de cuentas, la integridad y la liberación se construyen colectivamente, en lugar de centrarse en una sola figura. En nuestros documentos de membresía, incluimos lo siguiente:

para servir como una forma de definir qué es Unión del Barrio, analizando y comprendiendo qué no es Unión del Barrio. Debemos tener en cuenta que cada una de estas tendencias puede existir dentro de cualquiera de nosotros, pero el punto es no dejarnos definir por ellas… Caudillismo – Hay individuos y organizaciones que se vuelven políticamente dependientes de un solo ‘líder revolucionario’, también conocido como caudillo. Un caudillo es una persona que adquiere un estatus casi de ‘superhéroe’, y cuyas ideas y autoridad dentro de una organización ya no pueden ser cuestionadas ni criticadas. Cuando el caudillismo se apodera de una organización, el grupo se convierte en un simple reflejo de las fortalezas y debilidades del caudillo. Por ejemplo, cuando el caudillo está enfermo, el grupo sufre también, o cuando el caudillo está fuerte, el grupo avanza. Si el caudillo comete un error, la organización generalmente se hará de la vista gorda. Finalmente, cuando el caudillo desaparece, el grupo generalmente se disuelve. El caudillismo es una tendencia que proviene de estructuras organizativas internas débiles. Cuando los principios básicos del Centralismo Democrático están vigentes, es imposible que el caudillismo se apodere de una organización porque siempre existen órganos colectivos más amplios que mantienen mayor autoridad que cualquier individuo.”

El primer y principal requisito para ser militante de Unión del Barrio es aceptar nuestro programa político. Precisamente por nuestras convicciones políticas y la gravedad de los incesantes ataques contra nuestras comunidades, nos esforzamos por construir conciencia e integridad, exigiendo un estándar más alto a todos los militantes del movimiento, especialmente a nuestros hombres. En este momento histórico, cuando nuestra gente es sometida diariamente al terror y la violencia, las mujeres, las niñas y los niños deben estar más seguros DENTRO del movimiento. Para lograr este objetivo organizacional, reconocemos que ninguna organización del movimiento, incluyendo a Unión del Barrio, es inmune a las conductas abusivas contra las mujeres. En consecuencia, debemos ser intencionalmente vigilantes y mantener prácticas como la crítica/autocrítica, la rendición de cuentas colectiva y el anti-caudillismo. También debemos mantener estructuras internas como nuestra Comisión Nacional de la Mujer y políticas estatutarias orientadas a la comunidad, como las que hemos copiado al final de esta declaración, con el objetivo de aprender a gobernarnos y no replicar las tendencias del estado colonial explotador y su cultura abusiva que incita a la ira.

El movimiento no necesita caudillos, héroes icónicos, ni santos. Necesitamos que nuestra gente se organice, cuadra por cuadra, casa por casa. Basta con ver lo que ha ocurrido en los últimos años: ni una sola estatua de Chávez nos ha protegido de maleantes agentes enmascarados y fuertemente armados; ni una sola calle que lleve el nombre de Chávez nos ha salvado mientras nos rompen las ventanas y nos sacan violentamente de nuestros autos; ni una sola escuela que lleve su nombre nos ha ofrecido refugio. Ha sido la resistencia del pueblo, sus organizaciones, sus colectivos y sus patrulleros comunitarios organizados quienes nos han defendido. Unión del Barrio se fundó precisamente como un rechazo al caudillismo demostrado por Chávez dentro del movimiento de los trabajadores agrícolas – el anti-caudillismo fue y sigue siendo nuestra principal conclusión durante nuestros 45 años de compromiso para construir “una organización de organizadores”. Si los trabajadores agrícolas se hubieran organizado bajo los principios de la responsabilidad colectiva en lugar del caudillismo, habrían tenido más probabilidades de exponer estos abusos hace décadas.

Unión del Barrio nunca elevó a Chávez a una posición superior a la de un líder importante del movimiento de los trabajadores agrícolas. Para nuestra organización, él nunca fue un santo, y debemos distinguir claramente nuestra postura al respecto para contribuir políticamente al actual movimiento de resistencia por la autodefensa de los barrios. Emitimos esta declaración como una organización nacida del Movimiento Chicano y, como tal, nuestra historia de lucha tiene sus raíces, en parte, en las luchas de los trabajadores agrícolas de las décadas de 1960 y 1970. Más importante aún, emitimos esta declaración como una organización del movimiento que aún desempeña activamente un papel de liderazgo en la defensa de nuestros barrios en la actualidad. En consecuencia, priorizamos lo que consideramos serán las  implicaciones que estos informes pueden tener en nuestra lucha en 2026 y en adelante. El objetivo es construir y fundamentar el por qué las organizaciones deben desarrollar las prácticas revolucionarias del Centralismo Democrático, basadas en la claridad política colectiva, la disciplina y la lucha prolongada por la liberación. Chávez no representó estos principios en vida, y su legado ahora lo descalifica para inspirar a las futuras generaciones a luchar.

Las personas vinculadas a la política deben saber que Chávez nunca aceptó formar parte de ningún movimiento popular a lo largo de su vida. Orientó a la UFW contra la gente sin papeles, apoyó públicamente movimientos reaccionarios en otras partes del mundo, como el de Ferdinand Marcos en las Filipinas, y estuvo más cerca al Partido Demócrata que del Movimiento Chicano durante su época. Unión del Barrio nunca aceptó la santificación de Chávez, y en 1993, fuimos criticados cuando publicamos un historial que cuestionaba su decisión de alejarse de la organización de los trabajadores agrícolas para alinear al sindicato con hispanos y demócratas coloniales. Hoy, más que nunca, necesitamos trabajadores agrícolas organizados y combativos que se unan a la autodefensa activa de nuestras comunidades contra la represión del Estado colonial; en cambio, tenemos estatuas, placas y letreros de calles. Los trabajadores del campo están peor hoy que hace 30 años, especialmente las mujeres, que ahora representan un porcentaje significativo de la fuerza laboral agrícola y que son constantemente victimizadas por abuso y explotación.

Precisamente porque nuestras comunidades siguen siendo víctimas de abusadores y pedófilos, hacemos un llamado a la gente, y en particular a la Raza trabajadora, a organizarse y resistir los ataques actuales contra nuestra pueblo. Debemos desaprender las formas coloniales que causan daño a las mismas personas que tenemos el deber de defender y proteger. El pueblo es por quien luchamos. El pueblo es a quien debemos defender a toda costa. El pueblo es por quien debemos estar dispuestos a sacrificarnos. Los líderes individuales van y vienen. El pueblo permanece. Unión del Barrio está con el pueblo.

La Comisión de la Mujer de parte del Comité Central y la membresía general de Unión del Barrio

23 de marzo de 2026


Todos los miembros de la comunidad tienen derecho a denunciar a cualquier militante de Unión del Barrio por mala conducta. Cualquier persona, sea o no miembro de Unión del Barrio, puede presentar cargos contra un militante. Para ello, debe enviar la acusación por escrito siguiendo la cadena de mando de UdB, o al Comité Central, con la firma del denunciante y las pruebas que acrediten la falta. Estas acusaciones serán tramitadas sin demora por el órgano organizativo correspondiente. <comitecentral@uniondelbarrio.org>