Parte III: La Autodefensa De La Raza Es Ahora La Primera Línea De La Lucha Antifascista

Análisis De Unión del Barrio Sobre El Fascismo Trumpista Y Nuestra Lucha De Liberación

Este análisis es de cuatro partes y representa una discusión interna que empezamos en noviembre del 2016. El propósito de este análisis es resumir lo que Unión del Barrio ha aprendido, lo que sabemos y lo que esperamos, para ofrecer claridad política sobre lo que hay que hacer para resistir el fascismo trumpista ahora en 2017, a comienzo del gobierno de Trump. Antes de poder prepararnos para lo que viene, primero debemos de tener muy claro todo lo posible acerca de nuestras condiciones actuales y de cómo llegamos a esto. Son cuatro partes de este análisis:

PARTE UNO: No Le Debemos Nada Al Partido Demócrata: Deja Que El Burro Muerto Muera

PARTE DOS: El Odio Republicano Es Contra Todos Y Todo: Cuidado con el Elefante Muerto que Camina

PARTE TRES: Nuestras Luchas Trascienden el Sistema de Dos Partidos

PARTE CUATRO: Tocas a Uno, Tocas a Todos


Nuestras Luchas Trascienden el Sistema de Dos Partidos

Parte Tres de Cuatro

El Partido Republicano es la organización del fascismo trumpista, y es nuestro principal enemigo. El Partido Demócrata no es en este momento, ni lo ha sido nunca, una organización progresista, y no representa ninguna forma de “izquierda política”. Hay, por supuesto, algunos demócratas progresistas / izquierdistas marginales, y de hecho puede haber Algunas posiciones progresistas apoyadas por demócratas ahora y en el pasado. No obstante, como organización política institucionalizada, el Partido Demócrata ha demostrado con el tiempo ser una sociedad reaccionaria, culturalmente elitista, políticamente desprovista de principios / oportunista, económicamente clasista y belicista.

Ahora estamos en condiciones de argumentar que construir, expandir y consolidar Unión del Barrio es el camino más urgente para resistir el fascismo trumpista. Nuestras comunidades ya se enfrentan a condiciones terribles a diario:

  • Nuestro trabajo es explotado;
  • Las escuelas públicas nos niegan una educación de calidad y relevante;
  • Limpieza étnica de nuestros barrios por gentrificación y vivimos bajo una crisis permanente de vivienda;
  • Cientos de miles de nuestros jóvenes están en prisión;
  • La aterradora aceleración de la degradación ambiental;
  • Decenas de miles de nuestros jóvenes son enviados al frente de las perpetuas guerras mundiales de este país;
  • Estamos siendo despojados de casi todos nuestros derechos humanos y civiles;
  • Vivimos bajo constante vigilancia masiva de parte del gobierno y las corporaciones;
  • Ejecuciones extrajudiciales en curso (policía / migra);
  • Miles de personas mueren al intentar encontrar una vida mejor al norte de la frontera, mientras que cada mes miles más son detenidos y deportados.

En los Estados Unidos ha sido nuestro pan de cada día. Y todo esto se desarrolló internamente bajo una presidencia demócrata.

La elección del 8 de noviembre de 2016 de Donald J. Trump apunta a una rápida intensificación de nuestras desgracias. El régimen republicano de Trump en los Estados Unidos es rabiosamente anti-mexicano, mientras que su aliado, el rancio y asesino narco-gobierno de México, no ofrece nada más que el aumento de la crisis económica, la represión y la muerte. Los demócratas latinos están confundidos y desmoralizados, e históricamente han demostrado ser incapaces de proveer el liderazgo político que nuestras comunidades necesitan desesperadamente, sobre todo ahora en la era de Trump.

Por eso, antes de las campañas presidenciales 2015-2016, Unión del Barrio ha trabajado incansablemente para exponer tanto al Partidos Demócrata como al Republicano como dos cabezas de la misma bestia. Esta es la razón por la que tuvimos la claridad política de rechazar tanto la candidatura de Clinton como la de Trump en 2016. Es por eso que en los rallies de Unión del Barrio no escuchaste “Estoy con ella” sino “Estoy con Berta Cáceres”.

Además, así es como sabíamos mejor que nadie que no teníamos que apoyar al demócrata Bernie Sanders. La campaña de Sanders tenía muchos de los elementos de un movimiento progresista nacional, menos un factor esencial – la independencia de la lógica y la estructura política del Partido Demócrata. Para nosotros, la alineación con el Partido Demócrata no fue nunca un comienzo. Si Unión del Barrio ha llegado a entender algo, es que la única fuente real de poder que tenemos para resistir la nueva amenaza trumpista es a través de una campaña coordinada de luchas a nivel local, arraigada fuera de la política electoral y el “sistema” de dos partidos, guiados por la teoría revolucionaria y promovidos por estructuras organizativas revolucionarias. En esta coyuntura, nada importa más que la claridad ideológica, la conciencia revolucionaria de clase y la resistencia organizada y disciplinada.

Unión del Barrio debe resistir colectivamente al fascismo trumpista, no como objetos tristes y deshumanizados de la presidencia supremacista blanca de Trump, sino que debemos vernos como una fuerza organizada económica, social, cultural y políticamente, que une las mejores cualidades de nuestras comunidades. A medida que luchamos contra el fascismo trumpista como nuestro principal enemigo externo, debemos desafiar simultáneamente a nuestros enemigos internos, tales y como los cultural y religiosamente arraigados impulsos misóginos, la homofobia y la narco-manía.

Los miembros de Unión del Barrio deben identificarse colectivamente ante todo como descendientes de indígenas, herederos de una lucha indígena contra la dominación colonial; Como defensores de Nuestra América en una lucha antiimperialista por la autodeterminación continental; Y como militantes revolucionarios de la clase obrera, en una lucha global por el socialismo.

Nuestro trabajo político cotidiano debe tomar forma y ser entendido dentro de nuestras comunidades como una fuerza para resistir la opresión en todas sus formas, y sólo entonces podremos, como organización, lograr la unidad de principios con las luchas de otras comunidades oprimidas en Aztlán / México Ocupado, Independientemente de su origen, nacionalidad o identidad individual. Debido a que estos principios ideológicos básicos están basados tanto en la teoría revolucionaria como históricamente arraigados en la tierra misma, no sufren el actual colapso del Partido Demócrata, ni vacilan frente a la actual amenaza trumpista.

Parte Cuatro: Tocas a Uno, Tocas a Todos